El presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan (derecha), y el presidente interino sirio, Ahmed al-Sharaa, en una conferencia de prensa conjunta tras su reunión en el Palacio Presidencial de Ankara el 4 de febrero de 2025.
Turquía está consolidando su presencia militar y política en el norte y centro de Siria, lo que genera gran preocupación por las consecuencias a largo plazo de las ambiciones de Ankara [capital de Turquía], de ejercer influencia y control regional.
Desde la construcción de una base militar hasta la creciente interacción con el régimen sirio de tendencia islamista, y el flujo constante de vehículos blindados turcos a la zona; Israel debe estar alerta ante las amenazas que emanan de la Turquía sunita, en un país dominado por el Irán chiita (rama chiita del islam) durante muchos años, bajo el anterior régimen de Assad.
Las recientes medidas de Israel en el sur de Siria, incluyendo operaciones terrestres y aéreas; el establecimiento de múltiples puestos militares en el lado sirio de la zona desmilitarizada; y el establecimiento de una alianza con la población drusa del sur de Siria, parecen diseñadas para impedir que los fundamentalistas sunitas respaldados por Turquía —o las propias fuerzas turcas— avancen hacia el sur más allá de Damasco.
Hay Eytan Cohen Yanarocak, destacado experto en Turquía, del Centro Moshe Dayan de Estudios de Oriente Medio y África de la Universidad de Tel Aviv, declaró a JNS el miércoles, que existen múltiples señales de alerta.
“Tras la caída de Assad, sabemos que Turquía reemplazó a Rusia como actor dominante en Siria”, declaró Yanarocak. “Cuando hablamos del régimen sirio actual, lo hacemos gracias a Turquía, debido a los cambios y la estrategia turca”.
Citando un reciente aumento de la participación turca, Yanarocak enfatizó que “la organización de inteligencia turca, luego el Ministerio de Asuntos Exteriores turco y finalmente, el presidente de Turquía, se reunieron con al-Joulani [el nuevo presidente sirio interino, Ahmad al-Sharaa, quien encabezó la coalición rebelde Ha’at Tahrir al-Sham que derrocó al régimen de Asad]. Y efectivamente, presenciamos la infiltración turca, tanto a nivel ministerial como militar”.
En medio de informes no confirmados que indicaban que Turquía planeaba construir una nueva base militar en Palmira, en el centro de Siria, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron el 25 de marzo que habían atacado bases militares sirias en la zona, incluida la base aérea T4. El mensaje a Turquía parece haber sido: “Por favor, no vengan”, dijo Yanarocak.
Yanarocak señaló que la semana pasada, informes de prensa que indicaron que Turquía había comenzado a suministrar varios vehículos blindados a elementos respaldados por Turquía, en el norte de Siria. “Veremos la influencia turca cada vez más”, evaluó.
“No olvidemos que Turquía tiene un corredor terrestre hacia Siria y aún no se ha retirado de Siria; está dentro de Siria. Por lo tanto, solo veremos una mayor penetración, no lo contrario”.
El 10 de marzo, la presidencia siria anunció un acuerdo con el jefe de las Fuerzas Democráticas Sirias, lideradas por los kurdos y con sede en el norte de Siria, para integrar las instituciones de la administración autónoma kurda del noreste, en el gobierno nacional, según informó France 24.
Yanarocak interpretó esto como una señal de la retirada estadounidense. “Esto convertirá a Turquía en la única solución, junto con Rusia, si Rusia se queda. Pero si la tendencia actual continúa y los rusos se van, Turquía se quedará sola en Siria”, afirmó.
Turquía parece estar posicionándose a través de una lente ideológica, que enmarca su intervención como una forma de hermandad musulmana sunita, que trasciende la etnia, declaró Yanarocak. “Los turcos transmiten el mensaje de que tenemos aquí un vínculo compartido de hermandad musulmana sunita”, afirmó.
Como resultado, advirtió Yanarocak, es probable que la presencia de la fuerza aérea y terrestre turca comience a desplegarse en toda Siria. Enfatizó que dicha expansión no incluiría una contribución significativa de Siria, y añadió: “Nadie preguntó realmente al pueblo sirio en el pasado qué pensaba, y tampoco se le preguntará ahora”.
Yanarocak añadió: “Turquía ya ha penetrado en Siria. El jefe de inteligencia turco, Ibrahim Kalin, fue el primer funcionario extranjero en visitar, Siria y rezó en la Mezquita de los Omeyas. Esto indica un bando ideológico sunita compartido. No se trata del dominio turco sobre los árabes. Se trata de una hermandad ideológica compartida”.
Continuó: “No creo que nadie más esté dispuesto a armar al ejército sirio aparte de Turquía”, y añadió, que el complejo militar-industrial de Turquía la convierte, en el único candidato realista para conformar un nuevo ejército sirio. “Tiene muchos productos que podrían encajar en un nuevo ejército sirio, desde vehículos blindados de transporte de personal hasta rifles, e incluso, buques de combate”. El ex embajador de Estados Unidos en Turquía, Eric Edelman, destacado académico del Instituto Judío para la Seguridad Nacional de Estados Unidos (JINSA), con sede en Washington DC, dijo a JNS el martes, que el nuevo líder sirio tendrá que considerar una serie de factores que van más allá de los intereses de Turquía.
“Turquía es extremadamente influyente pero sus opiniones no son decisivas para Sharaa, al menos en este momento. Sharaa tiene muchas preocupaciones que equilibrar y Turquía será un factor importante, pero no el único en su decisión”, evaluó Edelman.
El exembajador añadió: “Habrá cierta resistencia inherente entre los árabes, a un intento desmedido de establecer un dominio neo-otomano, algo que los funcionarios turcos suelen subestimar. Dicho esto, la clave será el grado en que Turquía pueda establecer bases militares, y especialmente aéreas, en Siria. Eso, por supuesto, sería un paso significativo hacia la arrogancia de la influencia turca”.
A pesar de la creciente infiltración turca, Yanarocak argumentó que Israel debe esforzarse por reducir al máximo el conflicto con Turquía. Israel, para evitar cualquier fricción o incidente indeseable con Turquía, debe actuar con gran responsabilidad. Ambos Estados deben reunirse, especialmente los profesionales militares, y aclarar las líneas rojas con seriedad y respeto mutuo. Sin provocarse ni burlarse mutuamente.
Afirmó que el objetivo principal debería ser evitar que la escalada se convierta en una hostilidad declarada. Ese es el objetivo principal. Según Yanarocak, «la parte turca también debe asumir que no puede estar en la frontera entre Israel y Siria. Esa es una línea roja israelí. Israel no lo aceptará».
En el norte de Siria, mientras tanto, Turquía lleva años respaldando al SNA (Ejército Nacional Sirio) y a otros grupos rebeldes, que activó, para combatir a los kurdos del norte de Siria. Sin duda, Israel estará muy atento para ver si estas entidades intentan avanzar hacia el sur.
Publicado en marzo 29, 2025
Fotografía por: Ozan Kose/AFP via Getty Images/jns.org
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