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Alto al fuego: ¿Se acerca el fin?

febrero 13, 2025

Las familias de los rehenes restantes contienen la respiración mientras esperan una alegre reunión mientras el acuerdo de alto al fuego se tambalea bajo las exigencias de Hamás (fotografía representativa).

Ha sido casi imposible mantenerse al día con los acontecimientos actuales, durante las últimas dos semanas. ¡Dios mío! Parpadea y te pierdes de algo.

En el Medio Oriente, todas las miradas están puestas en el acuerdo de alto al fuego entre Israel y la organización terrorista Hamás, un acuerdo que parece estar al borde del abismo.

El acuerdo de alto al fuego en tres etapas se alcanzó el mes pasado y puso fin a más de un año de combates, tras la invasión de Hamas el 7 de octubre de 2023, cuando el grupo asesinó a 1,200 personas —en su mayoría civiles— y tomó 251 cautivos rehenes de regreso a Gaza.

La primera fase del acuerdo permitiría la liberación de 33 de los 101 rehenes que permanecen en Gaza, ocho de los cuales Hamás ha admitido que están muertos. A cambio, Israel liberaría a miles de prisioneros de seguridad palestinos —incluidos cientos que cumplen cadena perpetua por ataques terroristas por asesinato e intento de asesinato— y detendría los combates en la Franja.

Se suponía que las negociaciones para la segunda fase del acuerdo comenzarían la semana pasada. Los términos incluirían el regreso a casa de los 59 rehenes restantes, la liberación de decenas de prisioneros de seguridad palestinos y una retirada completa de las fuerzas israelíes de Gaza, y por supuesto, un alto al fuego permanente.

Sin embargo, cinco rondas de rehenes liberados con 17 de los 33 rehenes originales —incluidos Shiri Bibas y sus dos hijos pelirrojos Ariel (5) y Kfir (2) y un joven enfermo mental— aún por regresar a casa; Hamas anunció el lunes que retrasaría la liberación de estos “hasta nuevo aviso”, culpando a Israel por violar el acuerdo de alto al fuego.

¿Las violaciones? Según el portavoz militar de Hamas, Abu Obaida, “Demoras en permitir que las personas desplazadas regresen al norte de Gaza, disparos y bombardeos en varias áreas, y el incumplimiento de la entrega de la ayuda acordada, mientras que hemos mantenido todos nuestros compromisos”.

Los funcionarios militares israelíes rechazaron las afirmaciones de plano. “Fueron revisadas y se encontró que eran infundadas”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intervino con un ultimátum sin restricciones: tener a todos los rehenes israelíes en casa antes del mediodía del sábado … o de lo contrario.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se hizo eco de su homólogo estadounidense. Tras una reunión de cuatro horas del Gabinete de Seguridad, el primer ministro dijo en una declaración en vídeo, anoche: “Si Hamás no devuelve a nuestros rehenes antes del mediodía del sábado, el alto al fuego terminará y las FDI [Fuerzas de Defensa de Israel] volverán a una intensa lucha, hasta que Hamás sea finalmente derrotado”.

¿Significa esto que el alto al fuego está decidido?

Hamás ha demostrado ser un maestro de la guerra psicológica, y ésta podría ser otra estratagema en el arsenal del grupo terrorista. De hecho, según el analista político Ron Ben-Yishai, el objetivo de Hamás no es hacer fracasar el acuerdo. En cambio, el anuncio es una táctica de presión destinada a arrinconar a Israel, para que haga concesiones durante las negociaciones para la segunda fase del acuerdo, que permitiría al grupo terrorista sobrevivir, reagruparse, rearmarse y luego, regresar para la prometida Parte 2 del 7 de octubre.

Ben-Yishai ofrece dos pistas clave que revelan el engaño de Hamás. En primer lugar, la declaración bastante dramática y pública llega en un momento revelador, es decir, a principios de la semana. El grupo terrorista ha tenido en cuenta el tiempo que necesitarían los líderes internacionales para entrar en pánico y presionar a Israel para que se doblegue ante las demandas de Hamás para la segunda fase y garantice la continuidad del acuerdo. El truco de fabricar lo que parece una crisis potencial para obtener una ventaja en las negociaciones, es una estrategia de negociación tan antigua como el tiempo, explica Ben-Yishai.

El segundo indicador es la fuente de la demanda. Según Ben-Yishai, la decisión de poner fin a la liberación de los rehenes proviene de los líderes de Hamás en Gaza, no de los tomadores de decisiones internacionales que manejan las negociaciones.

Esto nos lleva a lo que Hillel Fuld llama un “juego de gallina muy peligroso“.

Hillel no es un valiente guerrero del teclado que no se juega nada. En 2018, Khalil Jabarin de 17 años, atacó a su hermano, Ari, en un centro comercial, apuñalándolo por la espalda repetidamente. Los médicos explicaron después del ataque que, incluso cuando el corazón de Ari se había ralentizado debido a la rápida pérdida de sangre, disparó e hirió a Jabarin, que se dirigía hacia su segunda víctima, una empleada de una tienda. Jabarin fue juzgado por asesinato y rápidamente se convirtió en el símbolo de los grupos antiisraelíes que acusan al estado judío de encarcelar a niños.

Jabarin fue uno de los miles de prisioneros palestinos con sangre inocente en sus manos liberados, a cambio de rehenes israelíes. La familia Fuld, junto con innumerables otras, ahora está presenciando cómo los asesinos convictos de sus seres queridos quedan libres, a menudo como millonarios, gracias a la iniciativa ‘pagar por matar’ de la Autoridad Palestina, que ofrece recompensas financieras ,a quienes derramen sangre judía. Tal vez lo peor es, que se ven obligados a ver cómo los medios de comunicación mundiales, no diferencian entre rehenes israelíes y asesinos convictos.

Ah, sí. Hillel tiene algo en juego en esta treta terrorista dentro de las negociaciones.

“Para ser claros, nadie quiere más guerra”, escribió en las redes sociales Hillel. “Queremos que nos devuelvan a nuestros rehenes y no queremos que más soldados de las FDI paguen el precio máximo, pero no seremos extorsionados por Hamás. Esos días se acabaron… Hay un nuevo sheriff en la ciudad… Ha repetido una y otra vez que si Hamás no libera a TODOS los rehenes antes del sábado, todas las apuestas están canceladas e Israel se quitará los guantes, o debería decir, las esposas que le puso Biden a Israel”.

“Por supuesto, las familias de los rehenes le están rogando a Netanyahu que no haga estallar el acuerdo. Lo siento por ellos. De verdad. Es terrible lo que están pasando. No merecen este sufrimiento. Pero Netanyahu tiene que dirigir un país y proteger a sus ciudadanos, por más difícil que sea transmitirles eso a esos padres dolientes. No puede poner en peligro a 10 millones de israelíes”.

Al final, quizá no se trate de si Hamás saboteará o no este alto al fuego —y luego acusará a Israel—. Lo han hecho numerosas veces en el pasado. De hecho, eso es lo que hicieron el 7 de octubre de 2023, violando el acuerdo de alto al fuego que estaba en vigor, hasta el 6 de octubre de 2023.

Tal vez haya otra pregunta que plantearse. El autor y analista político británico Douglas Murrey atribuyó las interminables rondas de guerra en la región, a una verdad singular: “a Israel nunca se le permite ganar y a Hamás, en este caso, siempre se le permite empatar. Y eso”, dijo, “simplemente prepara el escenario para el próximo conflicto”.

 

Traducido por Chuy González – Voluntario en Puentes para la Paz    

 

Publicado en febrero 13, 2025

Fuente: Un artículo por Ilse Strauss, Bridges for Peace (Puentes para el Paz) el 12 de febrero de 2025.

Fotografía por: Haim Zach/GPO