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Las fuerzas terrestres de las FDI reflexionan sobre un año de combate y se preparan para la próxima guerra

diciembre 10, 2024

Las fuerzas terrestres de las FDI reflexionan sobre un año de combate y se preparan para la próxima guerra

 

El Comando de Fuerzas Terrestres de las FDI [Fuerzas de Defensa de Israel] revisó el jueves, sus operaciones en Gaza y el norte de Israel, preparándose para continuar el combate contra Hamás en los próximos años, independientemente de los posibles acuerdos de rehenes.

La sesión informativa destacó los desafíos y las lecciones aprendidas de los combates en Gaza, que marcaron la primera maniobra a gran escala del ejército en 17 años.

Los funcionarios militares reconocieron, que en las dos semanas posteriores a los ataques de Hamás del 7 de octubre, hubo una importante oposición interna a la idea de una invasión terrestre. “Por cada partidario de la maniobra, había un oponente”, dijo una fuente de las FDI. “Pero los que estaban familiarizados con las fuerzas terrestres no se sorprendieron por el éxito de los soldados y sus capacidades”.

Los funcionarios señalaron que las operaciones iniciales fueron más lentas, pero a medida que las fuerzas se adaptaban al terreno y a las tácticas, el avance fue notorio. “Tuvimos que conocer la zona, el enemigo y los caminos hacia lo que ahora es una organización terrorista derrotada, despojada de sus capacidades primarias, incluido el lanzamiento de cohetes”, dijeron. Las FDI enfatizaron que unidades, como la División 252, no habían realizado maniobras de esta escala desde la Primera Guerra del Líbano [1982].

Las primeras etapas de la campaña de Gaza estuvieron marcadas por dificultades para localizar y neutralizar a los terroristas, escondidos en los edificios. “Al principio, pensamos que simplemente sellaríamos los pozos de los túneles y avanzaríamos. Hoy, nuestras fuerzas están maniobrando dentro de los túneles”, dijo un funcionario.

Sin embargo, las FDI y el gobierno israelí aún no han logrado los objetivos declarados de la guerra: devolver a los rehenes retenidos por Hamás y desmantelar las capacidades militares y de gobierno, del grupo terrorista. “Las FDI son capaces de desmantelar a Hamás militarmente, pero el ejército no puede establecer un gobierno alternativo”, dijo un oficial militar.

El Comando de Fuerzas Terrestres, identificó a los batallones de ingeniería de combate, como una necesidad crítica después de más de un año de guerra prolongada. Ya se está estableciendo un nuevo batallón regular, y la unidad de ingeniería de élite Yahalom, que ha triplicado su tamaño desde la Operación Margen Protector en 2014, está lista para expandirse aún más.

El ejército también espera la llegada de 132 excavadoras D9, compradas a los Estados Unidos. Su entrega se ha retrasado debido a un embargo informal de armas impuesto por la administración Biden.

A lo largo de los meses de combates, el Comando de Fuerzas Terrestres logró agregar, no menos de 100 nuevos vehículos de ingeniería a su arsenal, obtenidos principalmente de empresas civiles y compras locales.

El Comando también planea reforzar sus fuerzas, estableciendo nuevos batallones de defensa territorial como parte de las lecciones aprendidas por el ejército, de los ataques del 7 de octubre, con el objetivo de fortalecer la seguridad fronteriza.

Además, las FDI tienen la intención de formar un batallón de defensa aérea táctica, para proteger a las fuerzas terrestres de maniobras amenazadoras, como los drones y los vehículos aéreos no tripulados, que operen dentro de marcos de nivel de brigada, sin depender de la fuerza aérea.

“Las fuerzas terrestres deben reducir la dependencia de la fuerza aérea, lo que le permitirá concentrar sus recursos en ataques y operaciones en países del tercer anillo como Irán y Yemen. Esto significa llevar más potencia de fuego y equipo a los soldados en el terreno”, dijeron los funcionarios de las FDI.

El ejército también planea modernizar dos brigadas, probablemente de las reservas, para convertirlas en brigadas blindadas equipadas con vehículos blindados de transporte de personal Namer. “Algunas brigadas blindadas no estaban preparadas para la guerra porque así las entrenamos”, admitieron los funcionarios. “Hemos cerrado brechas, pero todavía queda mucho trabajo por delante”.

A pesar de los desafíos, el Comando de Fuerzas Terrestres expresó su satisfacción con el espíritu de lucha de las tropas, en particular, entre los reservistas que continúan a la altura de la misión y bajo una presión significativa.

“Al comienzo de la guerra, estudiamos ejércitos extranjeros en los que, la moral cayó después de 33 días de combate, lo que requirió que las tropas fueran rotadas. Eso no ha sucedido aquí; de hecho, es lo opuesto”, señalaron los funcionarios.

El comando también reconoció lagunas y debilidades que aún no se han resuelto: comunicación de red parcial entre los centros de comando y los cuarteles generales de campo, fallas de continuidad operativa el 7 de octubre, cuando los centros de comando de la División de Gaza estuvieron inhabilitados durante horas, potencia de fuego insuficiente para las tropas terrestres, lo que las obligó a depender del apoyo aéreo, movilidad operativa obsoleta, que depende de Hummers viejos, camiones convertidos y un número limitado de APC considerados inadecuados para la misión.

Los funcionarios admitieron que el ritmo de adquisición de nuevo equipo sigue siendo lento. Sin embargo, hubo un importante desarrollo de personal: el próximo reclutamiento de las primeras mujeres soldados para la unidad de movilidad de paracaidistas, parte del esfuerzo del ejército para integrar a más mujeres en roles de combate.

Misiles y túneles iraníes: la próxima guerra

Como parte de su análisis de la guerra, altos funcionarios de las FDI ya están delineando los patrones previstos de la próxima guerra. Prevén una “expansión estratégica” en múltiples frentes contra Israel, con una mayor coordinación entre Hamás, Jizbolá e Irán. Esto incluiría un mayor uso de misiles lanzados desde tierra, que no requieren una línea de visión directa como los misiles antitanque, Almas de Jizbolá fabricados en Irán; así como una dependencia continua de los túneles, que han demostrado ser muy eficaces, particularmente en Gaza. Se espera que los túneles nuevos o los reexcavados, desempeñen un papel importante.

El próximo rearme de las FDI debe centrarse en capacidades que permitan victorias rápidas, en guerras cortas, en territorio enemigo, llenando los vacíos actualmente evidentes, en las fuerzas terrestres”; dijeron los funcionarios.

Desde que comenzó la guerra, las fuerzas terrestres han adquirido aproximadamente 15,000 nuevos drones para inteligencia de combate; 23,000 nuevos rifles M4; 10,000 dispositivos de visión nocturna para las tropas; 22,000 miras avanzadas para las armas de los soldados; 30,000 cascos tácticos; 150,000 placas de blindaje de cerámica; 4,000 nuevos chalecos para las tropas del cuerpo blindado y más; todo ello sin depender de donaciones.

Las fuerzas terrestres en cifras

El jueves, las FDI presentaron datos que destacan la escala de sus fuerzas terrestres, la rama más grande y central del ejército: 19,000 soldados de carrera; 4,500 empleados civiles; 230,000 reservistas; 133,000 piezas de repuesto; más de 10,000 vehículos blindados (que cubrieron más de un millón de kilómetros o 620,000 millas el año pasado); 27 bases de equipamiento preposicionadas y 571 tipos de municiones.

Durante los meses de combate, las fuerzas terrestres desplegaron 17 vehículos blindados Eitan; 27 tanques nuevos; 500 cámaras perimetrales para vehículos blindados; 28 vehículos blindados Namer; 2,000 proyectiles de mortero de precisión del tipo Iron Sting; 15,000 lanzacohetes de hombro y más, para combatir unidades.

Además, las FDI anunciaron una decisión de reubicar al personal de observación en centros de comando de retaguardia, en lugar de puestos avanzados de primera línea, tanto en la División de Gaza como en la División de Galilea. Estos centros de comando estarán situados en el sector, pero a una distancia más segura, un cambio implementado como parte de las lecciones aprendidas del 7 de octubre.

Las fuerzas terrestres también han desarrollado un plan integral, para fortalecer el papel del personal de observación. Pronto, estarán equipados permanentemente con armas, como los rifles micro-Tavor utilizados anteriormente, por las tropas de infantería Golani y Nahal, que desde entonces han hecho la transición a rifles M4.

El cambio a los centros de comando de retaguardia, se implementará gradualmente durante los próximos años, como parte de un nuevo plan plurianual que se lanzará en enero.

En cuanto al reclutamiento de ultraortodoxos, las FDI expresaron su esperanza de que sus esfuerzos, incluido el diálogo en curso con rabinos de alto rango, las órdenes preliminares enviadas a los jóvenes ultraortodoxos y la difusión y los ajustes personalizados, rindan resultados. El objetivo es reclutar miembros para la brigada ultraortodoxa recién establecida.

“Actualmente nos enfrentamos a un déficit de personal de 12,000 soldados de combate y un déficit de 1,200 tropas de apoyo al combate”, señalaron los funcionarios. Destacaron la importancia de restablecer el período de servicio obligatorio de tres años. A pesar de estos desafíos, informaron de altos niveles de motivación para el servicio de combate entre ortodoxos, con tasas cercanas al 100% en varias unidades durante el último ciclo de reclutamiento, de agosto.

 

Traducido por Chuy González – Voluntario en Puentes para la Paz

 

Publicado en diciembre 10, 2024

Fuente: Un artículo por Yoav Zitun, originalmente publicado por Ynetnews el 5 de diciembre de 2024. (El vocabulario respecto al tiempo ha sido modificado para reflejarse en nuestra publicación del día de hoy). Puedes ver el artículo original en este link.

Fotografía por: IDF Spokesperson’s Unit/wikimedia.com

Fotografía con licencia: Wikimedia