Los palestinos inspeccionan los daños después de un ataque aéreo israelí al oeste de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, el 27 de mayo de 2024.
Durante los últimos 14 meses, Hamás y Jizbolá han arrastrado a los palestinos y libaneses a guerras que han cobrado la vida de miles de personas; todo para servir a sus patrones en Irán. En lugar de admitir su derrota, tanto en la Franja de Gaza como en el Líbano, los terroristas, a instancias de los mulás iraníes, siguen vendiendo victorias imaginarias a los árabes, para animarlos a unirse a la yihad o guerra santa, contra Israel.
Tras el reciente acuerdo de alto al fuego con Israel, los partidarios del grupo terrorista libanés Jizbolá respaldado por Irán, proclamaron su “victoria”. Algunos celebraron la supuesta victoria disparando armas al aire y haciendo señales de “V”. Sin embargo, muchos árabes, que dicen que Jizbolá ha perdido a cientos de sus miembros, incluidos los principales dirigentes, y ha causado daños importantes a las viviendas libanesas y a la economía del país, se han estado burlando del grupo terrorista.
La apresurada declaración de “victoria” de Jizbolá es similar a la de Hamás, el representante terrorista palestino de Irán en la Franja de Gaza. Después de rondas anteriores de combates con Israel, que dañaron gravemente la infraestructura civil y militar de la Franja de Gaza, los comandantes de Hamás solían salir de los escombros y proclamar la “victoria”.
Al igual que Jizbolá, muchos palestinos y árabes se burlaron de Hamás por sus falsas victorias. Incluso ahora, Hamás sigue fingiendo que está ganando la guerra. Una guerra que que comenzó cuando el grupo terrorista invadió Israel el 7 de octubre de 2023, asesinando a 1,200 israelíes, muchos de los cuales fueron torturados, quemados vivos o decapitados. Incontables más mujeres fueron violadas y 240 fueron secuestradas y llevadas a la Franja de Gaza, donde muchos están muertos o siguen cautivos.
Al comentar la afirmación de “victoria” de Hamás, el analista político egipcio Abdul Latif Al-Manawi escribió: “No me sorprendió cuando [el líder de Hamás, Khaled Mashaal] anunció la victoria de Hamás en la guerra de Gaza”. Dijo: ‘Nuestras pérdidas son tácticas, las pérdidas de nuestro enemigo son estratégicas y la victoria está llegando’. “¿Es así como Mashaal resume un año entero de devastación infligida al pueblo palestino? Si Mashaal quiere decir lo que dice, tenemos que preguntarle: ¿las pérdidas tácticas a las que se refiere, incluyen a las víctimas de la guerra que han llegado a más de 42,000 palestinos? ¿Incluyen a los más de 80,000 palestinos que resultaron heridos? ¿Incluyen a más del 90% de la población de la Franja de Gaza que ha sido desplazada de sus hogares y barrios que fueron arrasados? La victoria, Khaled Mashaal, no es así. La victoria es darse cuenta del alcance de su poder y utilizarlo en el momento adecuado y de la manera adecuada. La victoria no es volver a la era de los discursos ilusorios y las falsas victorias”.
Jizbolá declaró la guerra a Israel el día después de las atrocidades del 7 de octubre, cometidas por terroristas de Hamás y miles de palestinos “comunes”, contra los israelíes que vivían cerca de la frontera con la Franja de Gaza. Los líderes de Jizbolá dijeron entonces, que detendrían sus ataques con cohetes y aviones no tripulados contra Israel, sólo si éste ponía fin a la guerra contra Hamás en la Franja de Gaza. También dijeron que no retirarían a sus terroristas al norte del río Litani, en el sur del Líbano.
El acuerdo de alto al fuego alcanzado el 27 de noviembre, estipula que Jizbolá o cualquier otro grupo armado en el Líbano, no llevará a cabo ninguna acción ofensiva contra Israel, independientemente de la situación en la Franja de Gaza. El acuerdo también exige que los terroristas de Jizbolá se retiren al norte del río Litani. Jizbolá en otras palabras, ha aceptado desvincularse de la guerra en la Franja de Gaza y retirar a sus hombres de la frontera con Israel.
Este cambio de postura es precisamente, la razón por la que muchos árabes no pueden entender la proclama de “victoria” de Jizbolá, especialmente a la luz de la eliminación de la mayoría de los principales líderes políticos y militares del grupo, incluido Hassan Nasrallah, muerto en septiembre en un ataque aéreo israelí contra su búnker en Beirut.
El destacado periodista libanés Nabil Bou Monsef se burló de la falsa victoria de Jizbolá y señaló, que la guerra que el grupo ha lanzado contra el Líbano, ha causado escenas aterradoras de destrucción. Acusó a Jizbolá de engañarse a sí mismo, de vincular al Líbano con escenarios regionales (la Franja de Gaza), y de “arrojar al Líbano a una masacre catastrófica”.
“¿Dónde está la victoria?”, preguntó Bou Monsef. “¿Cuánto costó? ¿Qué derrota es más terrible que esas pérdidas? ¿Cómo se puede cantar victoria ante una masacre que ha destruido toda la lógica de la resistencia? No es demasiado tarde para pedirle a Jizbolá que explique su decisión unilateral y mortal, de abrir la confrontación [con Israel] bajo la cobertura de Irán”.
Otras reacciones de los árabes ante la supuesta victoria de Jizbolá incluyen:
El filósofo tunecino Khaled Mansour: “La afirmación de victoria de Jizbolá sobre Israel es una farsa y una burla a las mentes de los libaneses, y una ‘desvergüenza política’ que es a la vez, ridícula y repugnante”.
La estudiante libanesa Lina al-Bayati: “Jizbolá: Hemos logrado la victoria sobre el enemigo. El partido fue arrancado de sus raíces, no queda ni una sola de ellas. ¿Dónde está la victoria? Nadie lo sabe”.
El abogado libanés Omar El-Yafi: “Este es el texto de la rendición de Jizbolá que el estado libanés aceptó, que estipulaba que no habría armas en territorio libanés, excepto en manos del ejército libanés, además de otras condiciones; incluida la retirada de los elementos de Jizbolá al norte del río Litani. ¿Dónde está la victoria divina que celebran estos vencedores?”
El analista político egipcio Subhi Ibrahim: “La peor derrota de las milicias de Jizbolá en la negra historia de destrucción, y miles de muertes, y sin embargo, con toda la desfachatez, algunos de sus partidarios levantan pancartas y el signo de la victoria. ¿Dónde estáis, gente desvergonzada?”
El activista libanés de las redes sociales Fouad Tarabay: “A pesar de la muerte de [Hassan] Nasrallah y la mayoría de los líderes de Jizbolá; 3,500 muertos; 20,000 millones de dólares en pérdidas materiales; 1.5 millones de desplazados; y 46,000 viviendas destruidas; ellos (Jizbolá) siguen diciendo: ‘Hemos ganado’. Disparan sus armas en celebración y levantan el signo de la victoria después del humillante acuerdo de alto al fuego. Qué farsa y engaño absolutos”.
El escritor saudí Imad al-Rimal: “Jizbolá celebra la victoria igual que Saddam Hussein celebró su victoria en Kuwait [en 1990]. Jizbolá celebrará una manifestación de victoria en Líbano, con el funeral de Hassan Nasrallah. No importa cuántos murieron, qué se destruyó o la aplastante derrota. Lo que importa es que las mentes de los rebaños de ovejas que siguen a Jizbolá, permanezcan en un estado de negación de la realidad”.
Usuario de redes sociales Abu Al-Ahrar: “¿De qué tipo de victoria estás hablando? Esto se considera una derrota. Jizbolá se levantó para apoyar a Gaza y dijo que no se detendría hasta que se levante el asedio a Gaza. ¿Cómo puede ser esta victoria, cuando Israel ha eliminado a todos los líderes de Jizbolá? Esto no se llama victoria, sino derrota”.
Activista política iraquí Tamara Alkhazarji: “Después de la rendición: los partidarios de Jizbolá deambulan por las calles, levantando imágenes de Hassan Nasrallah, como una forma de expresar la alegría de la victoria, como creen. Este es el caso de los partidos totalitarios en Oriente Medio, donde intentan promover cada derrota como una victoria aplastante e histórica, para ellos”.
El político yemení Ali Albukhaiti: “Jizbolá se ha rendido, pero hay quienes lo llaman una victoria. Más bien, [el alto al fuego] se hizo en los términos de Israel, no en los términos de Jizbolá: la retirada de Jizbolá al norte del río Litani; la retirada de Gaza; la presencia de supervisión internacional al sur del río Litani; [y] el control de la frontera por parte del ejército libané. ¿Eran estas las condiciones de Jizbolá o las condiciones de Israel? Lo que ocurrió fue casi una rendición de Jizbolá, mientras salvaba las apariencias”.
Es evidente que muchos árabes ya no se dejan engañar por las mentiras y la propaganda de los agentes terroristas de Irán en Oriente Medio. En los últimos 14 meses, Hamás y Jizbolá han arrastrado a los palestinos y libaneses a guerras que han cobrado la vida de miles de personas, todo para servir a sus patrones en Irán. En lugar de admitir su derrota, tanto en la Franja de Gaza como en el Líbano, los terroristas a instancias de los mulás iraníes, siguen vendiendo victorias imaginarias a los árabes, para alentarlos a sumarse a la yihad (guerra santa) contra Israel. La buena noticia es que, muchos árabes son evidentemente conscientes de las mentiras y engaños de Hamás y Jizbolá.
Esta columna se publicó originalmente en el Gatestone Institute.
Publicado en diciembre 10, 2024
Fotografía por: Abed Rahim Khatib/Flash90/jns.org
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